Kit de bienvenida para empleados: cómo montarlo sin volverte loco

Qué meter en un kit de bienvenida para empleados, cómo gestionar tallas y envíos a teletrabajadores y cómo tener stock sin llenar la oficina de cajas.

El primer día en una empresa se recuerda. Un buen kit de bienvenida dice “te estábamos esperando” mejor que cualquier correo de RR. HH. Y bien planteado, no te obliga a montar cajas cada vez que entra alguien.

Por qué merece la pena

Un welcome pack no es un capricho: es la primera experiencia física de la marca desde dentro. Ayuda a que la persona se sienta parte del equipo desde el primer minuto, y muchas de las piezas acaban en fotos y publicaciones en redes, lo que también te sirve para atraer talento.

Qué meter en el kit

Piensa en tres capas: lo útil, lo que identifica y el detalle personal.

Lo útil

  • Libreta y boli que apetezca usar.
  • Taza o termo para la oficina (o para la mesa de casa).
  • Botella reutilizable.
  • Accesorios de trabajo: funda de portátil, soporte, cargador.

Lo que identifica

  • Camiseta o sudadera de calidad. Si es cómoda, se pone fuera del trabajo, y ahí está la gracia.
  • Tote bag o mochila.
  • Pegatinas para el portátil.

El detalle personal

  • Una nota escrita del equipo.
  • El nombre de la persona en alguna pieza.
  • Algo local o propio de la cultura de la empresa.

El problema de las tallas (y cómo resolverlo)

Es lo que más complica un kit con textil. Dos soluciones que funcionan:

  1. Preguntar antes. Un formulario corto en el proceso de incorporación con talla y preferencias.
  2. Stock por tallas. Se produce un lote con un reparto de tallas razonable y se van sacando según entra gente.

Stock para todo el año sin llenar la oficina

Si incorporáis gente a menudo, lo eficiente es producir una tirada de kits de una vez (sale mejor de precio por unidad) e ir enviándolos según se necesiten. Lo ideal es que alguien guarde ese stock y lo envíe por ti, para que nadie tenga que hacer de almacén.

¿Y si la persona teletrabaja?

Con equipos en remoto, el kit es todavía más importante: es lo único físico que conecta a la persona con la empresa. En ese caso cuentan el packaging (que llegue bien y se abra con ganas) y la logística: envío a domicilio, con seguimiento y a tiempo para el primer día.

En resumen

  • Útil antes que llamativo.
  • Calidad antes que cantidad.
  • Tallas resueltas antes de producir.
  • Stock y envíos pensados desde el principio.

Si quieres ideas para otros momentos del año, échale un ojo a regalos de Navidad para empresas. Y si quieres que lo montemos nosotros, ya sabes dónde estamos.

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