Serigrafía, DTF, bordado o sublimación: cuál elegir para tu merch

Serigrafía, DTF, DTG, bordado, sublimación, tampografía o láser explicados sin tecnicismos: cuándo conviene cada técnica y qué preguntar antes.

Pides presupuesto para unas camisetas y te contestan: “¿Serigrafía o DTF? ¿Y cuántas tintas?”. Tú solo querías camisetas. Tranquilo: esto es lo que hay detrás de cada técnica, explicado como te lo contaríamos en persona.

La regla corta: la técnica la decide el uso, no la moda. Cuántas unidades, sobre qué material, cuántos colores tiene tu logo y cuánto tiene que durar. Con esas cuatro respuestas, la elección casi se hace sola.

Serigrafía: la de toda la vida (por algo será)

La tinta pasa a través de una pantalla con la forma del diseño. Se prepara una pantalla por cada color, y a partir de ahí estampar es rápido y muy resistente.

  • Brilla en: tiradas medias y grandes, logos de pocos colores planos, textil que se va a lavar mucho.
  • Cojea en: pocas unidades (preparar pantallas tiene un coste fijo) y diseños con degradados o fotos.
  • Pista: cada color extra es otra pantalla. Un logo a dos tintas sale más a cuenta que uno a siete. Lo decimos con conocimiento de causa.

DTF: el comodín moderno

El diseño se imprime en un film especial, se le añade un adhesivo en polvo y se transfiere a la prenda con calor. Admite todos los colores que quieras y funciona sobre algodón, poliéster y mezclas.

  • Brilla en: pocas unidades, diseños a todo color, prendas de materiales variados, nombres distintos en cada pieza.
  • Cojea en: áreas de impresión muy grandes, donde se nota más el tacto de la capa sobre la tela.

DTG: impresión directa sobre la prenda

Como una impresora de inyección, pero sobre la camiseta. El resultado es suave al tacto y admite fotografías y degradados.

  • Brilla en: algodón, diseños muy detallados y tiradas cortas.
  • Cojea en: tejidos sintéticos y tiradas grandes, donde la serigrafía suele ganar en precio.

Bordado: cuando quieres que se note que va en serio

El diseño se cose con hilo. Es la opción más duradera y la que más “marca premium” transmite, sobre todo en polos, gorras, sudaderas y chaquetas.

  • Brilla en: ropa de trabajo, uniformes, gorras y logos sencillos.
  • Cojea en: letras muy pequeñas, detalles finos y degradados. El precio va por número de puntadas, así que un logo grande y macizo sube.

Sublimación: color que forma parte del tejido

Con calor, la tinta pasa a gas y se integra en las fibras de poliéster. No se nota al tacto y no se cuartea porque no hay capa encima.

  • Brilla en: camisetas técnicas de poliéster claro, ropa deportiva, tazas y objetos con recubrimiento especial.
  • Cojea en: algodón y prendas oscuras. Ahí directamente no funciona.

Y fuera del textil: tampografía y grabado láser

Tampografía: un tampón de silicona recoge la tinta y la deja sobre superficies pequeñas o curvas. Es lo que llevan la mayoría de bolígrafos, mecheros y llaveros.

Grabado láser: marca el material en lugar de añadir tinta. Queda permanente y elegante sobre metal, madera, bambú o cristal. Va en un solo tono, el del propio material.

La tabla para ir al grano

TécnicaPocas unidadesMuchos coloresDurabilidadIdeal para
SerigrafíaRegularRegularMuy altaCamisetas y totes en tirada
DTFMuy bienMuy bienAltaTiradas cortas, nombres
DTGMuy bienMuy bienMedia-altaAlgodón con diseño detallado
BordadoBienLimitadoMuy altaPolos, gorras, uniformes
SublimaciónMuy bienMuy bienMuy altaPoliéster claro, tazas
TampografíaBienLimitadoAltaBolis y objetos pequeños
LáserMuy bienUn tonoPermanenteMetal, madera, cristal

Las cuatro preguntas que deciden por ti

  1. ¿Cuántas unidades? Pocas apunta a DTF, DTG o vinilo. Muchas, a serigrafía.
  2. ¿Sobre qué material? Si es poliéster, la sublimación entra en juego. Si es algodón oscuro, queda descartada.
  3. ¿Cuántos colores tiene el diseño? Pocos y planos van bien con serigrafía o bordado. Fotos y degradados piden DTF, DTG o sublimación.
  4. ¿Cuánto tiene que durar? Para un uniforme diario, bordado o serigrafía. Para un evento de un día, hay margen para elegir.

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