Todos hemos vuelto de un congreso con una bolsa llena de cosas que no hemos vuelto a mirar. El buen merch de evento es justo lo contrario: algo que la gente usa la semana siguiente y que lleva tu marca a sitios a los que tú no llegas.
Empieza por la pregunta incómoda: ¿para qué es?
Antes de hablar de tazas o totes, tres cosas:
- Quién lo recibe. No es lo mismo un congreso médico que un festival o una feria de producto.
- Qué quieres que pase después. Que se acuerden de ti, que visiten el stand, que hagan una foto, que vuelvan el año que viene.
- Cómo se reparte. En la acreditación, en el stand o en una sesión concreta. Cambia el formato y la cantidad.
Lo que suele funcionar
Los productos que la gente sigue usando tienen algo en común: resuelven algo del día a día.
- Tote bags de buena tela. Si son bonitas, acaban en el súper durante años. Si son finas y feas, en un cajón.
- Botellas y termos reutilizables. Útiles durante el evento y después.
- Libretas con buen papel. Sobre todo en jornadas con ponencias.
- Gorras o abanicos en eventos al aire libre y en verano. El contexto manda.
- Baterías y cables cuando el público pasa el día con el móvil en la mano.
- Pegatinas con buen diseño. Baratas, ligeras y acaban en portátiles y botellas. Muy infravaloradas.
Lo que suele acabar en la papelera
- Productos de plástico de un solo uso “porque son baratos”.
- Tecnología que ya nadie usa (sí, hablamos de los pendrives).
- Camisetas en talla única. La talla única no le queda bien a nadie.
- Logos gigantes en objetos personales. Cuanto más discreto el branding, más se usa el objeto.
¿Cuántas unidades pido?
Parte de los asistentes confirmados y suma un margen para el personal, los ponentes y los imprevistos. Si sobran unidades, que sea de algo que puedas usar en el siguiente evento: un diseño sin fecha aguanta mucho más que uno con “Edición 2026”.
En textil, pide las tallas en el formulario de inscripción. Cuesta un campo más y ahorra muchas camisetas XL sin dueño.
El kit de asistente: mejor montado que suelto
Un kit bien pensado (tote, libreta, boli y algún detalle) causa más impresión que cinco objetos sueltos, y se reparte en un segundo. Lo importante es que llegue montado, contado y donde tiene que estar, no en cajas que alguien tenga que abrir la noche antes.
Checklist rápida para no olvidarte de nada
- Objetivo del merch y público.
- Presupuesto total y por asistente.
- Número de unidades con margen y tallas reales.
- Logo en vectorial y colores de marca.
- Fecha límite de entrega en el lugar (no la del evento: la del montaje).
- Quién lo recibe y dónde se almacena.
Y si el evento es en dos semanas, no entres en pánico. Lee qué se puede hacer según el plazo y escríbenos.